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Maqueta viva · Casa MA · Mendoza

Entrá al proyecto y vivilo un día entero.

Integramos luz, clima, accesos y sonido en un solo sistema. Acá corre la instalación que proyectamos para esta casa: mirá qué decide sola y qué decidís vos.

¿Proyectás casas? Entrá por acá

Seguí bajando · la casa sigue sola

01 — Qué hace la casa

Todo lo que sigue está andando en la maqueta.

Tomá el control cuando quieras y comprobalo renglón por renglón.

  • La luz

    Por circuito y por ambiente, con escenas y con presencia. Se maneja como siempre y además sola.

  • Las cortinas

    Abren y cierran por hora, por sol y por privacidad. Un gesto que la casa hace dos veces al día sin que nadie lo pida.

  • El clima

    Ambiente por ambiente. Cuando no hay nadie no se apaga: baja el objetivo y vuelve a subirlo antes de que llegues.

  • Los accesos

    Portón, puertas y cámaras. Quién entra, cuándo, y qué se enciende cuando entra.

  • El riego

    Con el pronóstico adentro: si a la madrugada va a llover, no riega.

  • El sonido

    Por ambiente. Te sigue si te movés, y se queda donde está si es obvio que volvés.

  • Los sensores

    Presencia, temperatura, luz natural, aperturas. Son lo que le permite a la casa decidir sola.


02 — La app

Para cuando no estás.

Desde el celular ves qué quedó prendido, cuánto hace adentro y qué está sonando. Al irte, «Me voy» apaga las luces y la música con dos toques.

El panel real, con una casa de demostración

La app es un control más. Las teclas siguen siendo teclas y la casa anda igual sin el celular.


03 — El criterio

Lo mejor de un rubro no se conecta solo con lo mejor de otro.

Que funcionen juntas no lo resuelve el presupuesto. Lo resuelve la ingeniería. Esa es la parte que hacemos nosotros.

Un caso

Dos aparatos hacen lo mismo. Misma góndola, misma app, la misma etiqueta de compatibilidad en la caja. Uno cuesta una fracción del otro.

El barato manda todo por un canal propio, armado para hablar con la nube de su fabricante. Con el sistema caído no hace nada. El otro cumple la norma y sigue respondiendo.

Encendidos sobre una mesa se comportan igual: no hay forma de notarlo probándolos. La diferencia aparece el día que algo falla, que es el día en que menos ganas tenés de descubrirla.

Elegir un componente es elegir qué deja de hacer cuando algo falla.

Por eso probamos y comparamos cada componente antes de instalarlo en una obra, y lo que miramos es qué hace cuando lo dejamos sin lo que necesita.


04 — De qué depende

Podés quedarte sin música.
No sin luz.

Algo siempre puede fallar. Lo que decidimos es qué tiene permitido fallar.

Lo esencial —la luz, la seguridad, lo que usás sin pensarlo— cuelga de la instalación eléctrica de tu casa. No de la red, no del sistema, no de nosotros.

  • Si se cae internet

    habitual

    Adentro no cambia nada: el celular habla con el servidor de tu casa, no con una nube. Desde afuera no vas a poder entrar hasta volver, y la casa sigue haciendo lo suyo igual.

    Estás de viaje y no podés mirarla desde el celular. A la hora de siempre, la casa se prepara sola lo mismo.

  • Si se cae la red de la casa

    ocasional

    Deja de responder lo que va por esa red, que es lo mínimo posible: casi todo corre por una red propia de la casa, separada y más estable.

    Las luces y las automatizaciones siguen andando. Lo que se maneja desde el celular espera a que vuelva la red.

  • Si alguna vez falla el sistema

    excepcional

    Se apagan las automatizaciones y las escenas. Lo esencial no pasa por ahí: va atado de un extremo al otro, sin nada en el medio.

    La casa vuelve a comportarse como una casa común. La luz, el acceso y la seguridad siguen andando.

  • Si se corta la luz

    ocasional

    Ahí no hay domótica que valga.

    Lo que tiene batería propia sigue funcionando; cuando se acaba, se maneja a mano.

Lo que pasa seguido no te toca la luz. Lo único que te la toca es un corte de la red eléctrica, como en cualquier casa.


05 — Antes de cerrar la pared

La pared se cierra una sola vez.

Lo que no queda previsto ahora, después es otra obra.

Mientras está abierta

Un recorrido más es una tarde de trabajo.

Una vez cerrada

El mismo recorrido es romper, rehacer y volver a pintar.

La buena noticia es que son cuatro decisiones. Antes de cerrar no hace falta decidir la casa entera: alcanza con estas.

  1. 01

    Por dónde pasa cada recorrido

    Los recorridos quedan adentro del muro. Mover uno después es abrirlo.

  2. 02

    Dónde vive el tablero, y cuánto lugar se le deja

    Un tablero sin lugar para crecer condena a la casa a quedarse como salió.

  3. 03

    Qué se separa y qué comparte

    Lo que hoy comparte una línea no se separa mañana sin romper la pared que lo tapa.

  4. 04

    Dónde vas a necesitar llegar

    Un paso dejado ahora es por donde va a llegar lo que se sume después.

Todo lo demás puede esperar. Los equipos, las escenas, cómo se maneja: eso se cambia cuando quieras y las veces que quieras.

Por eso entramos temprano: para que la obra no tenga que volver atrás.

¿Y si tu casa ya está hecha?

Se automatiza igual. Cambia el camino: se trabaja con lo que ya está, sin abrir paredes, y hay decisiones que vienen tomadas de antes. Sale distinto y sale bien. Lo que no vamos a hacer es decirte que da lo mismo.


06 — Ingeniería propia

Quien desarrolló tu sistema es quien te responde.

La parte difícil la hacemos nosotros: lo que entra a tu casa lo elegimos y lo probamos antes.

  • Lo que no alcanza

    Elegimos cada componente por cómo se comporta cuando algo falla. Cuando ninguno llega al estándar, lo adaptamos nosotros.

  • Después de la entrega

    Cada instalación queda documentada: el que te atiende tiene el plano de tu casa adelante.


07 — Para estudios

Una sola voz sobre la obra.

Dirigimos a quien toca la instalación y te devolvemos una sola respuesta. Vos no tenés que traducir entre oficios.

  1. En proyecto

    Dónde va el tablero y por dónde van los recorridos. Es la etapa en la que más se ahorra.

  2. Antes de cerrar

    Se deja previsto lo que después obligaría a romper. Desde ahí, todo lo demás es reversible.

  3. Durante la instalación

    Coordinamos con el electricista y con quien haga falta.

  4. En la entrega

    La ponemos en marcha y se la enseñamos a quien la va a vivir. Con el tiempo se ajusta, sin volver a abrir nada.

Lo que te queda

Un plano de instalación que se puede archivar con el resto del legajo, y una obra donde nadie tuvo que romper lo que ya estaba hecho.

El cliente es tuyo. Nosotros respondemos por la instalación.


08 — Lo que suelen preguntarnos

Antes de que lo preguntes.

¿Cuándo conviene llamarnos?
Cuanto antes, aunque no haya nada decidido: en anteproyecto alcanza con una conversación corta. Si la obra ya empezó también sirve; lo que cambia es cuánto se puede prever.
¿Cuánto sale?
Depende de cuánto de la casa entra, y eso lo decidís vos. Se puede empezar de a poco y encender por partes; lo único que no puede esperar es lo que va adentro de la pared.
¿Qué pasa después de escribirnos?
Arrancamos con lo que tengas —planos, fotos de la obra o una idea— y de esa charla sale qué conviene resolver ahora y qué puede esperar.
¿Hay que manejar todo con el celular?
No. Se maneja como cualquier casa y además decide sola. El celular es para lo que no tiene un interruptor al lado y para cuando no estás.
¿Trabajan en casas ya construidas?
Sí, sin abrir paredes: se trabaja con lo que ya está.

09 — Hablemos

El primer paso es una conversación. El presupuesto viene después.

Contanos en qué etapa está tu obra. Si todavía no hay nada decidido, mejor: es el momento en que más se puede decidir.

O por mail, a [email protected]

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